10 / 7 / 2014

Estado Táchira :: Potencialidades :: Características Geográficas

Relieve

Está conformado por tres tipos de paisajes: Montaña, caracterizado por una topografía escarpada e irregular, el cual ocupa el 65% de la superficie del Estado; Piedemonte, de configuración menos accidentada y de transición, que abarca el  15%; y la Planicie Aluvial, con pendiente imperceptible, que constituye el 20 %.  

Clima

Existe en el Estado una diversidad de climas que han influido en el desarrollo de la vegetación y en la variedad de los suelos, que en conjunto condicionan el desarrollo poblacional, las costumbres y, sobre todo, su carácter eminentemente agropecuario.
Según el Sistema de Clasificación de Koeppen, se reconocen tres tipos principales de climas: Tropical, Tropical de Altura y de Alta Montaña. La diferencia fundamental entre climas y su régimen es consecuencia de la presencia de la Cordillera de los Andes, que actúa como barrera orográfica entre la vertiente llanera, en donde predomina la acción de las calmas ecuatoriales, y la vertiente lacustre, medio de acción de los alisios del Noreste.

Es importante destacar el régimen unimodal de lluvias en la vertiente llanera, con rangos que varían entre los 1.100 mm. en la Depresión del Táchira y 4.000 mm. en la cuenca media del río Uribante; el régimen bimodal característico de la vertiente lacustrina presenta variaciones entre los 750 mm, en los “bolsones secos” de San Antonio y La Grita, y los 2.700 mm en el eje  La Fría – Estación Táchira, sitio de enquistamiento de los alisios entre la cordillera andina y la Sierra de Perijá.

Las temperaturas están estrechamente relacionadas con la orientación y características de la topografía. Bajo los 1.600 m.s.n.m., las temperaturas varían entre los 24 °C y 28 °C; entre 1.600 y 3.000 m.s.n.m., temperaturas medias de 18 °C; por encima de los 3.000 m.s.n.m., temperaturas medias inferiores a los 11 °C.

Suelos

Existe una gran variedad de suelos como consecuencia de la diversidad climática, topográfica y litológica, que a grandes rasgos se pueden resumir en suelos de planicie y de montaña. Los primeros son de origen aluvial, localizados al norte y sur de la entidad; se caracterizan por poseer alto contenido de nutrientes y son renovados por el constante desborde y acumulación de algunos importantes cursos de agua, pudiéndose catalogar como suelos que varían de bien a mal drenados. En los de montaña, ubicados en los sectores de mayor pendiente, existe fuerte intervención antrópica y se han generado procesos erosivos (p.ej.cárcavas de San José y La Machirí), no siendo así en los valles intramontanos, donde los suelos de origen coluvio–aluvial presentan características de mayor fertilidad y de intensivo uso agropecuario. Una condición edáfica resaltante lo constituye el carácter generalmente ácido de estos suelos.

Hidrografía

En cuanto a la hidrografía, el macizo montañoso andino provee al Estado de un importante número de ríos que  generan  un  gran  potencial de  recursos  hídricos que posibilitan su uso para el consumo humano (Acueducto Regional del Táchira), hidroelectricidad (Represa Uribante – Caparo), riego y recreación.                                                 

Dichos ríos drenan sus aguas hacia las hoyas del Lago de Maracaibo (Táchira, Grita, Umuquena, Carira, Morotuto, San Mateo, Escalante) y del río Orinoco  (Uribante, Quinimarí, Chururú, Frío, Doradas,  Piscurí, Navay y Caparo).

Vegetación

La vegetación se caracteriza por ser muy heterogénea como consecuencia de la variedad del clima existente, lo cual se traduce en la presencia de formaciones vegetales que van desde bosques altos, medianos y bajos, densos o ralos, pasando por arbustales y herbazales hasta rosetales parameros. Están presentes  numerosas Zonas de Vida, desde el Bosque muy Seco Tropical hasta el Páramo Pluvial Subalpino. Se cuenta además con una serie de Parques Nacionales tales como El Tamá, Los Páramos, Chorro El Indio, Tapo-Caparo, así como otras categorías de Áreas Protegidas entre las que destacan Zonas Protectoras y Reservas Hidráulicas.

Fauna

La Fauna tachirense es de una extraordinaria diversidad y riqueza. Los Parques Nacionales: El Tamá, Juan Pablo Peñaloza, Páramo El Batallón y La Negra, Chorro El Indio, Tapo y Caparo, son temporalmente albergue de más de treinta (30) especies de aves migratorias tanto del Norte como de Suramérica. En estos pulmones naturales, sometidos a un régimen especial, la fauna encuentra un hábitat propicio para su protección y propagación y está particularmente integrada por los siguientes tipos de aves: "el gallito de la Sierra", "ponchito cabecicastaño", "becacina paramera" y "chócora de Tamá". Del mismo modo habitan en estos parajes el 'oso frontino' y el 'oso hormiguero', 'el faro', 'lapa paramera', 'báquiro', 'pacarana', el 'venado matacán', el 'paují copete de piedra', 'cunaguaro', 'guácharos', 'guacharacas', 'mapanares', 'coral', 'bejuca' y 'musaraña andina'.

Recursos naturales

En el Parque Nacional El Tamá, encontramos frailejones, helechos y orquídeas como una particularidad de sus páramos. El 'pino laso' constituye la especie arbórea predominante. Otras especies que allí habitan son: larhynchospora tamaca, orebolus venezuelensis, tamanum, tamania chardanii y miconia tamana.

En el Parque Gral. Juan Pablo Peñaloza, se contabilizan las siguientes especies: Elaphoglossum tachirense, Bomarea Oligantha, Espeletiopsis meridensis, Ruilopezia cuatrecasii, R. jahnii, R. leucantina y R. marcescens.

El Parque Nacional Chorro El Indio, tiene en las bignoniáceas, euforbiáceas lauráceos, mirtáceas y rubiáceos, las familias predominantes. Las especies arbóreas predominantes son el mijao, el pino laso, el jabillo, el guamo, el cedro, el laurel y el yagrumo. Entre las epífitas resalta la barba de palo e innumerables orquídeas del género. En el Parque Tapo - Caparo, entre otras especies arbóreas se destacan el 'mijazo cedro' y el laurel.